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dijous, 11 d’abril del 2013

¿Qué es la Tasa de Alcoholemia?

¿Qué es la Tasa de Alcoholemia?


Se define como tal la proporción de alcohol que se encuentra en la sangre después de haber bebido. Se mide normalmente en gramos de alcohol por litro de sangre o bien miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

El Reglamento General de Circulación establece que no se podrá circular con un vehículo cuando la tasa de alcohol en sangre sea superior a 0,5 gramos por litro, o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro. Cuando se trate de conductores profesionales, la tasa de alcohol en sangre no podrá ser superior a 0,3 gramos por litro o de alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro. Estas limitaciones también afectan a los conductores noveles durante los dos años siguientes a la obtención del permiso o licencia que les habilita para conducir.


(1) Tasas máximas permitidas a los conductores en general.
(2) Tasas máximas permitidas a conductores de vehículos destinados a transporte de mercancías con una masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos, al transporte de viajeros de más de 9 plazas, o de servicio público, al escolar o de menores, al de mercancías peligrosas, servicios de urgencia y transportes especiales.
(3) Tasas máximas aplicables a cualquier conductor durante los 2 años siguientes a la obtención del permiso o licencia que habilita para conducir.

Pruebas de alcoholemia

Todos los conductores de vehículos (incluidos los ciclistas) están obligados a someterse a las pruebas de alcoholemia. Igualmente, todos los usuarios de la vía que estén implicados en algún accidente (incluidos los peatones). La prueba se realizará mediante la verificación de aire espirado mediante etilómetros oficialmente autorizados y homologados. 

Negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas tóxicas: (artículo 383. Cód. Penal ) 

El conductor que se niegue a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, requerido por un agente de la autoridad, será castigado con:
•Pena de prisión de 6 meses a 1 año
•Privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores por tiempo de 1 y hasta 4 años.

Las sanciones

Las sanciones que se imponen por conducir bajo los efectos del alcohol, superando las tasas maximas de alcoholemia, pueden ser de 2 tipos:

Administrativa: Podemos ser sancionados por la comisión de una infracción muy grave (siempre que la tasa de alcohol no supere 0,60 mg/l en aire expirado o 1,2 gramos por litro en sangre) que conlleva la imposición de una multa por importe de 500 €, y la perdida de 4 a 6 puntos. (entre 0,25 y o,50 mg por litro de aire, 4 puntos/ entre 0,50 y 0,60 mg por litro de aire, 6 puntos)
Penal: Si la tasa de alcohol supera 0,60 mg/l en aire expirado (1,2 gramos por litro en sangre, incurriremos en un delito que puede ser sancionado con prisión de 3 a 6 meses , con la de multa de 6 a 12 meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a 1 y hasta 4 años. Estas penas también se aplicarán por conducir bajo los efectos de drogas y estupefacientes.



dimecres, 18 de juliol del 2012

Conducir con viento


El viento es tal vez el elemento adverso más fatigoso que nos podemos encontrar. Lo es tanto mental como físicamente, y a la larga resulta más agotador, incluso, que la propia lluvia. Nos exige mantener tanta atención como cuando viajas lloviendo, pero además tienes que ir aplicando permanentemente una fuerza extra con los brazos sobre los manillares y con las piernas sobre el chasis; y por si fuera poco, nos lleva a sufrir una terrible tensión añadida cada vez que una ráfaga nos sacude y nos hace sentir el vacío bajo nosotros. Por tanto,debemos tener muy en cuenta el viento cuando consultemos las previsiones meteorológicas antes de salir de viaje.

Viento racheado: El viento parece ser siempre malintencionado con el motorista porque rara, rarísima, vez le empuja de cola. Su forma habitual de sacudirnos es lateral o frontalmente oblicua. Y, evidentemente, cuando es racheado resulta el más perjudicial para la conducción; entendiendo por racheado el que viene más o menos en la misma dirección, pero con unos cambios de intensidad que nos lanzan esas fuertes ráfagas traidoras que encierran el verdadero peligro del viento para la moto.


¿Cómo luchar contra él? Antes de adoptar cualquier medida, hablaría de la mentalidad con la que debemos subirnos a la moto para enfrentarnos al viento. La definiría tan sólo con un adjetivo: Luchadora. Debemos prepararnos para pelearnos sin fatiga contra el viento, y una vez subidos a la moto no bajar en ningún momento la guardia ni decaer en esa mentalidad de lucha.


Como primera medida, debemos aumentar la tracción de nuestra moto aunque mantengamos la velocidad o incluso la disminuyamos. Tendremos por tanto que bajar una o dos marchas. Yo diría que lo apropiado con fuerte viento lateral es circular por autovía en cuarta, tanto si tenemos cambio de cinco como de seis relaciones. Se trata de un simple esquema de par de fuerzas donde, obviamente, la resultante debe ser siempre la trayectoria de la carretera; si no…, mejor no hablar de ello.


Como segunda medida, la colocación de nuestro cuerpo, que debe suponer una ayuda para lograr que esa resultante se mantenga sobre la carretera. Echaremos los hombros y cabeza hacia el lado del que viene el viento, pero sin descolgarnos, manteniendo el trasero centrado en el asiento; al mismo tiempo, nos agacharemos buscando el abrigo del carenado o de los relojes de la moto, si carece de este elemento aerodinámico. Habrá algunos momentos de rachas fuertes en los que experimentaremos una preocupante sensación de vacío a nuestros pies, como si el viento nos fuese a arrebatar la moto levantándola desde el suelo. No debemos asustarnos porque ése sería el primer paso para entregarse al enemigo, pero sí debemos poner toda nuestra atención en ese momento porque es cuando el viento nos está azotando con mayor furia. Haremos fuerza con el pie contrario del lado del que procede el viento, pisaremos la estribera y apretaremos la rodilla contra el depósito de la misma forma que lo hacemos al tomar una curva en mojado. Si el viento entra por la derecha, pisaremos con fuerza la estribera izquierda y meteremos la rodilla del mismo lado contra el depósito.


Como tercera medida apuntaría la prevención. Hay algunas ráfagas de viento que se ven venir; por ejemplo, cuando nos disponemos a dejar atrás un corte del terreno o un grupo de casas que nos han servido de abrigo en el lado que nos lanza el viento. Debemos, así mismo, anticiparnos explorando el panorama que tenemos delante, y allí donde veamos que los árboles se agitan con más fuerza o que una corriente de polvo cruza el asfalto, prepararnos para afrontarlo aferrándonos con fuerza al manillar y echando el cuerpo hacia el lado de donde nos va a sacudir el viento.


Vientos de derechas y vientos de izquierdas: Cuando circulemos por autovía o carretera de doble sentido y el viento nos castigue desde la derecha, uno de los momentos más dedicados que nos encontraremos llegará a la hora de adelantar a un camión –en el caso de un coche también se nota, aunque en una minúscula medida-. Cuando nos vayamos acercando a uno de estos gigantes de la carretera, sentiremos cómo el viento comienza a disminuir su fuerza al mismo tiempo que oscila a un lado y a otro. Esa oscilación aumenta, y alcanza su punto máximo cuando nos encontramos a unos quince metros del camión. En esos momentos la oscilación tomará una cadencia y una violencia inusitadas: el casco, nuestros hombros y la moto entera se sentirán como un títere a merced de las turbulencias. Es como si nos estuvieran abofeteando con saña. Tres metros más adelante, las bofetadas desaparecen y el viento con toda su fuerza también, produciendo un extraño efecto de absorción: como si la trasera del camión pretendiera tragarnos. En realidad, lo que ocurre es que venimos durante kilómetros luchando contra la fuerza eólica y de repente desaparece por completo. Vamos rebasando el camión sin rastro del viento, pero atención al llegar a la cabina. Debemos prepararnos para encarar una nueva sacudida, que aparecerá de una forma especialmente virulenta en cuanto rebasemos la ventanilla del conductor. En esos momentos debemos atacar al viento, no esperar simplemente su aparición agarrándonos al manillar pasivamente, pensando en aguantarlo. Tenemos que anticiparnos, tirarnos a por él justo en el momento en el va a aparecer por delante de la cabina del camión.


Cuando el viento nos entra por la izquierda y circulamos por autovía, no presenta ningún problema específico, salvo que nuestra marcha sea tan lenta que nos llegue a adelantar un camión o una voluminosa furgoneta, en cuyo caso debemos estar atentos a los segundos durante los que su carrocería nos mantendrá al resguardando del viento porque producirá en nosotros ese falso efecto de absorción. Circulando, en cambio, por una carretera de doble sentido, el cruce con los camiones puede llegar a ser en ocasiones espectacular. Cuando divisemos uno de estos monstruos acercándose hacia nosotros, primero, tendremos en cuenta otra vez el falso efecto de absorción que nos puede desviar hacia la izquierda, que es, en este caso, el carril del sentido contrario. Un instante después sentiremos toda la fuerza del viento sacudiéndonos con un golpe seco y contundente, que sonará con estrépito dentro de nuestro casco. Es como si el camión trajera el viento, arrastrándolo tras de sí, y nos lo lanzara a la cara justo un instante después de cruzarnos con él.


Por último, aseguraremos con mayor celo del habitual el equipaje –ya tuve en el pasado algún disgusto con una bolsa sobre-depósito, e incluso se me abrió un cofre que, simplemente, no había cerrado con llave, aunque sí con el pestillo-. Ráfagas.


dijous, 26 de gener del 2012

¿Por tener más experiencia vas de “sobrao”?


¿Piensas que por hacer más kilómetros que otro motero sabes conducir mejor? ¿O tocar con la rodilla en carretera abierta te hace merecedor de un Cum laude? ¿Sabes lo que le pasó al gato, verdad? Pues que su exceso de confianza lo… traicionó. Estoy contigo en que la experiencia es un grado, no sabría valorarlo en ninguna escala pero es así. El día a día encima de una moto hace muchísimo, la llegas a conocer tanto y recopilas tanta información, que crees tener una falsa sensación de seguridad porque, entre otras cosas… ¡no conduces solo!

¿Qué pasa con cuantos te rodean, tienen la misma pericia que tú? ¿Saben enfrentarse a situaciones límite con la misma solvencia que tú? ¿Acaso tienen los mismos kilómetros que tú? Mi consejo es que, aunque tengas el culo pelao por andar en moto, practiques constantemente una conducción a la defensiva tanto en cuanto creas que todos van a por ti, ya que tú, a diferencia del gato, sólo tienes una vida por muy experimentada que sea… Te dejo ahora con la impagable experiencia de Pere Casas en un artículo escrito para Motociclismo.es:
Aunque a veces «La experiencia nos enseña que la experiencia no sirve para mucho», acumular kilómetros es la única manera de prever o incluso llegar a intuir y poder actuar en consecuencia ante determinados imprevistos.
Sé que entro ahora, tras tantos capítulos de nociones concretas, en terrenos movedizos. Y que voy a hablarte de conceptos intangibles.
Pero la intuición, efectivamente, se activa gracias a la práctica y ésta provee la experiencia que te hace acumular un poso en tu inconsciente que te permite no sólo reaccionar, sino incluso, y permíteme la expresión, «oler» casi sin saber por qué «el problema» justo antes de que se produzca.
Desde luego, nada puede enseñar a tu propia experiencia más que tú mismo, acumulando kilómetros en moto. Nada puede enseñarte a «intuir» salvo tu propia percepción, pero aquí van unos consejillos que, espero, sean una especie de atajo.
  • ¿Es sólo pura intuición lo que nos hace cortar un poco o buscar una trayectoria más defensiva al entrar en un viraje cuando la carretera abandona la solana para adentrarse en la parte sombría del puerto de montaña que estás recorriendo?
  • ¿O es que tras tantos kilómetros en moto (ya sabes) que en la «zona oscura» de este precioso tramo puede haber humedades producto del rocío o de la lluvia de la noche que aún no ha secado?
  • ¿Es pura suerte que hayas intuido, al apercibirte de cómo es la orografía del tramo que estás recorriendo, que nos acercamos a un «valle» y que es muy probable que las curvas de tercera-cuarta que tan gas a fondo estás pasando se vean rotas por un garrote ciego de primera?
  • ¿Es sólo pura intuición ponerte a la derecha de tu carril al acercarte a un rasante para ver llegar a un coche adelantando prohibida y peligrosamente por él? Quizás, pero dejará de serlo, y será ya verdadera experiencia, si esta misma precaución la tienes siempre a partir de ahora.
Fallos habituales:
  • No mantener siempre una concentración rayana en la obsesión para prever que siempre se puede producir un imprevisto, y circular despreocupadamente, sobre todo por terreno desconocido u hostil.
  • No adecuar del mismo modo el ritmo y velocidad para guardar un margen que permita responder con garantías.
  • No hacer caso a las señales de tráfico o a la repentina existencia de guardarraíles: si los hay, puede acercarse el ¡peligro!
  • Despreocuparse de que los cambios de asfalto puedan ocasionar cambios en la adherencia.

dimarts, 2 de novembre del 2010

EL RITMO


El Ritmo 
Los miembros del “Minnesota HSTA” conducen a su propio “ritmo”, tal como se refleja en el siguiente artículo de NickIenatsch, ex articulista de Motorcyclist Magazine y actual colaborador de “Cycle World”. Si tú también lo haces, deberías pensar en apuntarte.

La competición implica velocidad, concentración y disposición; los resultados de un error son normalmente catastróficos dado que hay poco espacio para el error cuando “pilotas” al 100%. La conducción en carretera abierta es menos intense y lejana del límite absoluto, pero dado que las circunstancias que la rodean son menos controlables, los errores y el exceso de agresividad pueden ser igual de catastróficos. Muchos “correcaminos” han abandonado la conducción en carretera. "Demasiado peligroso, demasiadas variables y demasiado fácil de dejarse llevar por la velocidad" dicen los especialistas de circuito. Los “Correcaminos” con exceso de adrenalina suelen terminar conduciendo en carretera abierta igual que lo harían en circuito, y no es causa de sorpresa que sean cazados por la policía, las leyes de la física y la fría y dura realidad de un entorno no acondicionado para el pilotaje de “décimas de segundo”. Pero como muchos de nosotros sabemos, un tranquilo paseo por una de nuestras carreteras favoritas, puede ser una de las mejores maneras de pasar unas horas libres con la moto que amamos. Y esas pocas horas se disfrutan mejor conduciendo a “El Ritmo”.

Un año después de unirme a la plantilla de “Motorcyclist” en 1984, contrataron a Mitch Boehm. Seis meses después, tuvo lugar el nacimiento de “El Ritmo” y lo perfeccionamos durante los siguientes meses de pruebas en carretera y salidas de fin de semana. Ahora “El Ritmo” es parte de mi vida—y una parte de la vida del grupo del domingo por la mañana con el que salgo. “El Ritmo” es una técnica de conducción en carretera abierta que no sólo mantiene a los moteros vivos, sino también intensamente entretenidos.

EL RITMO

“El Ritmo” hace énfasis en el control de la moto y quita énfasis a la velocidad pura. Acelerar a fondo y frenar en el último instante no son parte del programa de actividades, eliminando de forma efectiva los dos principales peligros presentes en accidentes individuales de motos en conducción deportiva. La inercia de paso por curva es en nombre del Nuevo juego, indicaciones contundentes al manillar para colocar la moto correctamente a la entrada de la curva, sujetar fuerte y meterla sin perder tiempo ni metros. Como el acelerador no estaba a tope a la salida de la última curva, la siguiente no requiere mucho freno, si es que requiere algo en absoluto. No es infrecuente salir una mañana y no ver una sola luz de freno encendiéndose.

Si hace falta frenar, se aprieta la maneta del freno delantero de forma suave, rápida y con un cierto nivel de presión para adecuar la velocidad de entrada en la curva en el menor tiempo posible. Entrar en la curva con los frenos, es incrementar las opciones de salirse de la carretera y una clara confesión de que estas yendo demasiado fuerte y no consigues ponerte a la velocidad correcta para la curva con suficiente antelación porque has mantenido el gas abierto demasiado tiempo. Conducir a “El Ritmo” te hace depender menos del acelerador y los frenos (los elementos de los que mas fácilmente se abusa) y te permite incrementar tu habilidad para juzgar la velocidad correcta de paso por curva, lo cual es el aspecto más divertido de la conducción por carretera abierta.

TU CARRIL ES TU LIMITE

Cruzar la línea central en cualquier momento, excepto durante una maniobra de adelantamiento, es intolerable y otro signo de que estas yendo demasiado fuerte para mantenerte con el grupo. Incluso cuando tengas total visibilidad en una de izquierdas, mantente a la derecha de la raya central. Mantenerse a la derecha de la raya es más exigente que simplemente cortar cada curva y cuando todo el grupo acepta ésta práctica inteligente, la tentación de engañar se elimina por la presión del resto del grupo y por la lógica. Aunque la conducción en carretera abierta no debe describirse en términos de competición, puedes pensar que tu carril es la pista. Dejar tu carril es aumentar las posibilidades de un accidente.

El control total de la moto hace que uses cada centímetro del carril si las circunstancias lo permiten. En curvas con total visibilidad y sin tráfico en contra, entra por el extremo abierto de la curva, “tira” la moto relativamente tarde hacia el interior para retrasar el vértice del interior y acelera para salir, rozando el extremo de la salida a medida que la moto se levanta. Usa el manillar de manera contundente pero suave para minimizar el tiempo de transición; no te tires “a cuchillo” porque el chasis flexará y podrá sacarte de la línea correcta. Dado que no has apurado la frenada, podrás abrir gas más rápido, antes del vértice, estabilizando la moto y preparándola para la salida. Con mucha frecuencia, las circunstancias no permiten la utilización completa del carril de raya exterior a raya central y de vuelta. Curvas sin visibilidad, tráfico en contra, gravilla y porquería son algunos de los criterios que exigen una conducción más conservadora, así que déjate un margen de 30 a 50 centímetros para el error, especialmente en el lado izquierdo donde el tráfico en contra puede resultar fatal. Simplemente haz mas estrecha la entrada de las curvas ciegas de derechas y fija el vértice de las curvas ciegas de izquierdas uno par o tres de decímetros dentro de tu carril de forma que puedas evitar tráfico en contra que no hayas y pueda estar pisando la raya central. Dado que estas conduciendo a “El Ritmo” y no al límite, el control que has de mantener en la entrada de las curvas te dá un tiempo extra para poder escapar de gravilla o porquería inesperada; de forma general, el sitio por donde pasaría la rueda exterior de un coche es el sitio más limpio en una curva con suciedad ya que el peso del coche se desplaza a dicha rueda, limpiando mas porquería a su paso: busca ésa línea.

UN BUEN GUIA, SEGUIDORES DESEOSOS

La carretera no es un entorno de competición, y hace falta humildad, auto confianza, y autocontrol para mantenerlo así. El guía marca el ritmo y busca en sus espejos síntomas de apuro en los que le siguen, demasiada distancia entre motos en las rectas, cruzar la raya central y descolgarse de la moto en las curvas. Si el guía se quiere apartar, simplemente reduce su velocidad en recta ligeramente, pero continúa disfrutando de las curvas, cerrando la formación pero sin perder nada de diversión. El pequeño grupo de tres o cuatro con el que salgo es tan homogéneo que el ritmo es prácticamente idéntico independientemente de quien guíe. El guía cambia de vez en cuando mediante un signo con la mano, pero nunca hay un cambio de guía porque el ego de alguno asome por la manga derecha. No te equivoques, la conducción es entretenida --y rápida-- en las curvas. Cualquiera con un buen brazo derecho puede pasar el cuchillo en las rectas; pero es la habilidad en las curvas lo que hace posible “El Ritmo”.

Las distancias entre motos son relativamente amplias, y las rectas--pasadas a una velocidad moderada--son la oportunidad perfecta para ajustar los espacios. Mantener una buena distancia sirve para varios propósitos, además de ser mas seguro. Minimizas el riesgo de “comerte” las piedrecitas que saltan y la policía tendrá menos motivos para pensar que se está desarrollando una carrera. El estilo de “El Ritmo” de no descolgarse de la moto en las curvas también reduce la apariencia de estar empujando demasiado fuerte y añade un grado de madurez y sensibilidad a los ojos de del resto de conductores y de los agentes de la ley. Indudablemente es un reto pasar por curvas mientras permaneces perfectamente sentado en la moto.

El adoctrinamiento de los nuevos “pilotos” lleva un tiempo ya que “El Ritmo” lleva a desarrollar pasos por curva realmente rápidos y los novatos quieren enroscar el acelerador a la salida para recuperar lo que han perdido en la entrada de las curvas. Nuestro grupo reduce la velocidad drásticamente cuando un nuevo conductor se une al grupo dado que debido a la técnica de velocidad moderada en rectas y no utilización de los frenos puede llevar al no experto a entrar en una curva demasiado rápido, creando las condiciones perfectas para el accidente más común. Con un conductor nuevo aprendiendo “El Ritmo” detrás tuyo, toca el freno con suficiente antelación a la curva para alertarle y asegúrate que entiendo que no hay ninguna presión por mantenerse con el grupo.

Hay comunicación constante mientras se rueda a “El Ritmo”. Un pie fuera de la estribera indica porquería o gravilla en la carretera y una indicación de reducir la velocidad o de un giro se señala con el brazo izquierdo con suficiente antelación. La señalización de giros se usa para cambios de carreteras y para los adelantamientos, una señal de agradecimiento también con la mano izquierda para agradecer a los “enlatados” que se apartan a la derecha para facilitar el adelantamiento. Dado que no has de mantener una sujeción tan firme del manillar, la mano izquierda también está libre para saludar a los moteros que circulan en dirección opuesta, una cortesía que nos gustaría que se mantuviese.

Si te vas haciendo a la idea de que “El Ritmo” es una forma relajada y no competitiva de salir con tu grupo, lo has entendido bien."

dissabte, 12 de juny del 2010

CONDUCIENDO EN MOTO...CONSEJOS

CONSEJOS


Interesante vídeo informativo de la DGT con consejos sobre la conducción segura para motocicletas...Espero que os guste.



diumenge, 1 de febrer del 2009

TRUCOS Y CONSEJOS


10 PASOS PARA COGER BIEN LAS CURVAS EN MOTO



1º Cambiar la posición del pie sobre la estribera.
No importa el tipo de moto que tengas, la distancia libre del suelo es una parte importante cuando mejoras en la conducción y la velocidad va aumentando. Da lo mismo que la moto tenga estriberas o reposapiés, es importante que mantengas siempre el pie dentro de la estribera colocado de forma horizontal, para que no salga parte del pie fuera ni hacia abajo y pueda golpearse una parte de la bota contra el asfalto con la suficiente fuerza para que te descoloque la pierna y producirse un accidente, hay mucha gente que tiene la costumbre de colocar los pies hacia abajo, ésta es una mala costumbre y puede provocarte un susto serio.
2. Cambiar la posición del cuerpo.
Para mantener la moto estable mientras empiezas a inclinar la moto, es importante intentar no desestabilizar las suspensiones. La mejor manera de evitar esto es recolocarte encima de la moto justo antes de empezar a tumbar la moto para tomar la curva. De esta forma la transferencia de pesos se hace mientras la moto está vertical. Recuerda que esa es la mejor posición para el funcionamiento de las suspensiones. Una regla que hay que entender es mantener la parte superior del centro de tu cuerpo hacia el centro y el interior de la curva y de la moto. No importa que sean unos pocos cms o unos cuantos cms, pero recuerda siempre el cuerpo hacia el interior de la curva, cuando estás tumbado en la curva intenta no moverte y mantén esa distancia durante toda la curva.
3. Presionar la estribera exterior.
Cuando ya te has colocado bien para tomar la curva, la moto intentará irse de forma directa hacia el interior de la curva que vas a tomar, para evitar que la moto empiece a inclinarse hacia dentro antes de tiempo intenta ejercer algo de presión sobre la estribera exterior, de esta forma mantienes todavía la moto recta. La reacción te parecerá un poco extraña porque te da la sensación de que estás pilotando la moto todavía recta pero ves como se está inclinando ligeramente hacia el lado contrario de la curva que vas a entrar. La razón es que la fuerza que haces hacia el exterior con la estribera es necesaria para contrarrestar la fuerza de la gravedad que ejerce tu cuerpo al estar descolgándote de la moto.
4. Buscar un punto de referencia en la curva.
Una vez que tienes el cuerpo en posición, debes rápidamente escoger un punto de referencia para entrar en la curva. Si estás en un cursillo puede ser un cono que hayan colocado previo a la curva. En la carretera puede fijarte en una marca en el asfalto, una roca, o árbol etc. Lo mejor es usar algo que te permita fácilmente sentir la posición que tienes en el asfalto cuando llegues a la curva ya que no debes mirar a esa referencia cuando empieces a tumbar la moto, o de lo contrario te irás hacia ese punto.
5. Mirar siempre a través de la curva.
Después de escoger el punto de inclinación, debes intentar mirar tan lejos en la curva como puedas para encontrar el punto de salida de la curva. Si la curva es ciega y no puedes ver el final o la salida, busca el punto más lejos que puedas llegar a ver en esa curva y mientras sigues rodando mantén la vista alerta buscando siempre el punto más lejano. Recuerda siempre que la moto irá siempre donde miras.
6. Relaja la presión de la estribera exterior.
Cuando llegas al punto ideal de inclinación, no mantengas más la presión en la estribera exterior, de esta forma ayudarás a que la moto entre mejor en la curva por la propia ayuda de la gravedad ya que sigues estando descolgado.
7. Presiona la estribera interior.
Al mismo tiempo que dejas de presionar la estribera exterior, añade algo de presión sobre la estribera interior hasta que alcances el ángulo de inclinación que deseas con la moto. Es muy importante hacerlo de una forma rápida pero suave. Una vez que ya tienes el ángulo de inclinación necesario, usa el brazo interior para hacer el resto de modificaciones presionando hacia fuera o tirando hacia ti del semimanillar (técnica de contramanillar). Presionando solo con el brazo interior el semimanillar, esto te permite que la moto cambie su trayectoria pero mantiene siempre una línea estable en todo momento. Si por el contrario usas los dos brazos, la línea de entrada a la curva se verá modificada y con tendencia a salir demasiado abierto de la curva, provocando un mayor esfuerzo sobre los semimanillares para mantener el mismo radio de la curva. Está claro que el brazo exterior tiene que sujetar el semimanillar pero recuerda que tiene que estar completamente relajado y preparado en caso de una emergencia. En una moto deportiva es mejor descansar el brazo en el tanque de gasolina para ahorrar energía y asegurarte de que no está inclinando más la moto. En una moto turismo el codo debería estar mirando hacia abajo y el brazo exterior debería estar completamente relajado. Aviso: Cuando practiques esta técnica de conducción la primera vez, la moto tenderá a inclinarse mucho más rápido, y puedes tener problemas e irte demasiado pronto hacia el interior de una curva. Por eso aconsejamos practicar a una velocidad más lenta o en espacios abiertos.
8. Abrir gas.
Una vez que la moto ya está en plena curva con las suspensiones estables, es el momento de volver a aplicar gas tan pronto como sea posible. La primera vez que abres el gas en plena curva es el momento más crucial de todos, por eso has de intentar abrir el gas suavemente. Recuerda también que el ángulo de inclinación es el que limita cuando puedes abrir el gas en la moto. Por ejemplo si estás inclinado a tope, solo se puede abrir un poco el gas antes de que la rueda trasera pierda la tracción, al contrario cuando la moto esta totalmente recta puedes abrir el gas a tope. Todo lo demás es un equilibrio entre estos dos ángulos. Si intentas acelerar demasiado pronto y vas muy inclinado o abres el gas demasiado rápido en un ángulo de inclinación determinado es la receta perfecta para una derrapada o el famoso high side o salir por orejas.
9. Presionando en la estribera exterior.
Para ayudar con el gas a colocar la moto recta cuando sales de la curva haz de nuevo contramanillar pero en la dirección contraria, presiona también la estribera exterior o tirando de la estribera interior. Es importante que en ese momento no intentes levantar tu cuerpo hacia el centro de gravedad de la moto mientras haces el contramanillar ya que puedes desestabilizar la moto.
10. Colocarse en una posición neutra.
La mayoría de los pilotos tienen prisa por colocarse de nuevo rápidamente en el centro del asiento buscando de esta manera una posición neutra cuando salen de la curva, el problema es que este cambio se hace cuando la moto todavía esta muy inclinada, es preferible esperar un poco más a que la moto esté más recta o casi recta. Sobre todo tenlo en cuenta si intentas salir rápido de la curva acelerando, la tracción disponible será usada solamente con el gas, en ese momento cualquier transferencia de pesos importante puede desestabilizar las suspensiones de la moto y verse comprometida la tracción disponible en ese momento.

dimarts, 16 de desembre del 2008